El acceso al crédito sigue siendo uno de los mayores desafíos para pequeñas y medianas empresas (PYMEs) en Brasil, especialmente ante la alta demanda de capital de trabajo e inversiones en un mercado cada vez más competitivo.
Prueba de ello es que en 2024, la demanda por crédito empresarial creció, y mucho, con énfasis en las pymes, que registraron un aumento del 13,1% en las solicitudes en comparación con el año anterior, según el Indicador de Demanda de Crédito de Serasa Experian.
Adicionalmente, la apertura de 1,46 millones de empresas en el segundo cuatrimestre de 2024, según el Boletín del Mapa de Empresas del gobierno federal, y el cierre de 830 mil empresas en el mismo período, 11,7% por encima de 2023, también refleja el dinamismo del mercado, la alta competitividad y la dificultad de mantener operaciones sostenibles sin acceso facilitado a recursos financieros.
Entre las principales barreras que enfrentan están las altas tasas de interés, como la media nacional de 42,49% para microempresas en 2024, y la exigencia de garantías dificulta el acceso a financiamientos en bancos tradicionales. A partir de ahí surge una serie de otros problemas adicionales, como las altas tasas de morosidad, dificultades burocráticas y limitaciones en el análisis de crédito tradicional.
Fue precisamente este escenario el que motivó el surgimiento de soluciones innovadoras en el mercado financiero: empresas que utilizan tecnología para ofrecer modelos más accesibles y eficaces, haciendo el crédito más inclusivo para pequeñas y medianas empresas.
Un ejemplo es M3 Lending, de Minas, que ofrece crédito con tasas de interés 22% menores que las practicadas por bancos convencionales, además de proporcionar una experiencia digital y desburocratizada. “Nuestra misión es facilitar el acceso al crédito para empresas ya consolidadas, permitiendo que inviertan en nuevos proyectos o aprovechen oportunidades ventajosas en el mercado, explica Gabriel César, CEO de la fintech.
La plataforma opera de forma ágil: las empresas interesadas ingresan sus datos y documentos en línea, y la M3 realiza un análisis detallado de crédito. Caso aprobada, la oferta se presenta a los inversores, que tienen hasta siete días para decidir sobre la aportación. Los valores disponibles varían de R$ 50 mil a R$ 500 mil, con tasas de interés a partir del 1,4% al mes y plazos de pago de hasta 24 meses.
César destaca que muchos emprendedores desisten de sus negocios debido a las condiciones desfavorables ofrecidas por instituciones tradicionales. "Altas tasas de interés y exigencias como garantías patrimoniales comprometen la viabilidad de pequeñas empresas y ponen en riesgo el patrimonio personal de los empresarios", alerta.
Además de tarifas competitivas, una fintech busca equilibrar la relación entre riesgo y retorno, ofreciendo una rentabilidad media del 2,8% al mes para inversores. "Este modelo crea un ciclo positivo: los inversores tienen un retorno por encima de la media", mientras las empresas logran crédito más accesible para crecer y fortalecer sus operaciones, explica el CEO.
Se trata de un estímulo al crecimiento económico. Con el acceso facilitado al crédito, las pymes pueden invertir en proyectos que amplíen sus negocios y generen impacto económico directo. “Nuestro objetivo es precisamente fomentar el desarrollo de estas empresas”, fundamentales para el crecimiento de la economía brasileña, dice César. "Al fin, ellas son responsables de más del 52% de los empleos formales en el sector privado, concluye.